Pero la muerte se suicida si me hipnotizas con tus pupilas. Gritame con los ojos,que se van a humedecer de felicidad.
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sábado, 9 de febrero de 2013

te extraño a mi manera


Tener a esa persona entre tus brazos y que el resto del    mundo no exista. Escuchar como habla, su olor, su manera de moverse, su forma de mirar, su risa, sus besos, estar entre sus brazos... Es indescriptible, es no encontrar las palabras. Porque esa persona engloba un todo, tu todo. Porque es el centro de tu mundo y no necesitas nada más. Sonríe, has encontrado lo que siempre quisiste tener en tu vida. ¿Lo que siempre quisiste tener? Es mucho más que eso. Es un cambio de 180º en tu vida, sentirte llena, descubrir lo que es la felicidad plena. Es avanzar, es madurar, es tener una edad mental de 5 años cuando estas a su lado. Es estar en las buenas, pero también en las malas y luchar para no faltar, para no fallar... Es confianza plena y ciega. Es un compromiso, una servilleta con dos firmas. Es algo mutuo, donde nadie quiere más, siempre igual (al 250%). Es un "te quiero" mientras os claváis los ojos. Es quemarse sin arder. Es un "nadie podrá con nosotros". Es un "Siempre tú, siempre yo, siempre nosotros".

jueves, 12 de abril de 2012

Love was just an easy game to play

Te odio por acercarte a mis labios y observar cómo se dilatan mis pupilas. Te odio porque vienes cada vez que te empujo para que te alejes, aunque en realidad no quiero, y me haces empujarte una y otra maldita vez sacando el esfuerzo de donde apenas puedo. Te odio por hacerme pensar en ti cada vez que paso por ese banco, cada vez que mi mente tiene tiempo para pensar en algo. Te odio por meterte en mis sueños y en mi cabeza mientras leo. Te odio por hacer que las conversaciones sean tan agradables que siempre pienso en contarte a ti las cosas. Te odio porque tener el maldito don de quitarme una sonrisa de la cara cada vez que te veo igual con otra. Te odio porque hacer sentir a cada una como si fuese única y que después ninguna la sea. Te odio por tu forma de jugar con lo que tienes. Te odio. Te odio por hacerme quererte.

"...pero menos que mañana"

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Loving strangers


Y tiene gracia que me den ganas de gritar a los cuatro vientos que me da igual, que vuelvo a ver todo con los mismos ojos de siempre, con los que paso de los labios de cualquiera y evito historias de amor que hacen sentir más de lo que quiero soportar. Y tiene gracia como nunca le habría querido confesar a alguien cómo necesitaba ver esa mirada todos los malditos días para sentirme ridículamente, pero exageradamente, bien. Y querría ir y plantarme delante de tu cara y decirte todo sin tapujos, hacerte saber que nunca jugué contigo y aún así sentí que perdí, pero ahora he vuelto a recordar que un juego con tantas sensaciones de por medio nunca me había gustado. No quiero correr el riesgo de que me vuelvas a mirar con esa mirada y agarrar la cintura con tus manos pero ahora, ahora me da igual. Y sienta bien.

lunes, 9 de abril de 2012

Por la boca VIVE el pez

Hace tiempo que han dejado de importarme los imposibles. Si quiero algo, lo consigo y punto, y lo que digan de poco sirve. Que hablen, que hasta me gusta. Que me traten de subnormal, de un sinfín de adjetivos, ¿que sabéis qué? Me hacen reír. Y no lo digo por decir como muchos. Lo digo porque es verdad. Porque han dejado de molestarme los comentarios a mis espaldas, los rumores que no tienen fundamento. Ahora me da igual. Busco mi, MI, felicidad. No lo entienden. Es verdad que me equivoco, pero también es verdad que a veces (aunque sean pocas) acierto. También me arrepiento y dejo de arriesgar, pero al final todo se queda en una cuerda floja, y casi siempre (siempre) se decanta a favor del destino y de sus terribles argumentos referentes a la felicidad. Poco importan los errores o los "y si..?" Que no , coño. Que eres tú, soy yo, y seremos un nosotros. ¿Entiendes? Que ya da igual lo que se dediquen a decir. Mira la vida, como vuelve y me sorprende, como siempre en Abril. Puto Abril, y sus putas reacciones ante mis actos. Mira que eres bipolar. El mejor mes del año. El peor mes del año. Que quizás, me ha ayudado a pensar en todo lo atrás citado. Ahora me siento con ganas, y fuerzas para continuar sin mirar ni una puta vez al pasado.

miércoles, 4 de abril de 2012

Puedo forzar la puta realidad solo por ti


Ella era un cúmulo de cosas que de vez en cuando estallaban en lágrimas. Un saco de complejos lleno de preocupaciones por ínfimas tonterías que la hacían romperse cada noche. Nunca pidió socorro porque pensaba que nadie iría nunca, pero siempre lo gritaba por dentro. Se culpaba a sí misma de lo malo de esta vida. De lo poco que confiaba en sí misma y en que no daba razones a nadie por las que confiar. Nunca se apoyó en nadie al levantarse, pero siempre pedía perdón. Nadie sabe como acabó ella con su pequeña sonrisa que solo salía a visitarla cuando atardecía. Nadie sabrá nunca que fue de sus poemas guardados en aquel baúl en la buhardilla de un quinto piso sin ascensor. Decían que era una bohemia como las de las películas francesas inspiradas en los '70. Pero ella se consideraba ella. Una persona de tantas que morirá como una más. Sin testamento pero con carta de despido. Por si la muerte la pilla sin avisar. Sin creer en las casualidades pero cada día un poco más en que ella escribía su propio destino. Destino que hizo que ella llorase cada día en la ventana de su habitación. Pero, al final, fue ella la que decidió que las drogas la desgastasen en vez de dejar que lo hiciese el tiempo.

La hora del café era su momento de reflexión


Mi alma bebe el café ardiendo para que así se le quemen las penas. Lleva la tristeza grabada en las costillas y se arranca el dolor de la piel a tiras. Por las noches delira y por las mañanas se imagina que amanece para no tener que subir la persiana y correr las cortinas.

martes, 3 de abril de 2012

La vida es bella

—Bueno, adiós. Ha sido muy gentil conmigo. Ahora voy a tomar un buen baño caliente.
—Ah... me olvidaba decirte que...
—Dilo.
—... Que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar. Pero esto no se lo diré a nadie. Sobre todo a tí. Deberían torturarme para obligarme a decirlo.
—¿A decir qué?
—Que quiero hacer el amor contigo. No una vez solo, sino cientos de veces. Pero a tí no te lo diré nunca. Solo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo, aquí, delante de tu casa, toda la vida.

lunes, 2 de abril de 2012

Maldita dulzura la tuya...

¿Que más dan sus millones de defectos? ¿Que importa que duerma más de día que de noche? ¿Que importan sus millones de miedos? ¿Te preocupa que ataque en lugar de que defienda? A mi no. En absoluto. Es mirarlo a los ojos y olvidarme de todo. Ver como sonríe y que todo, absolutamente todo deje de importar. Desear tenerlo al lado a cada segundo, besarle, y todas esas cosas tan cursis que hacen los enamorados. Es mirarse al espejo y ver a la otra persona. Soñar día y noche con ella. Darse cuenta de que no eres nada sin él .

Mírame soy feliz, tu juego me ha dejado así


Sálvese quien pueda y ¡pum!. No hay motivos, no hay razones, no hay nada. Nada. Lo que queda es un rastro de recuerdos, sonrisas y lágrimas. Un rastro de vida, cargado de rencor. Rencor hacia el pasado, hacia la felicidad, rencor hacia el olvido. Dulzura del recuerdo. Sabor amargo de los besos olvidados. Polvo en el camino. Algodón en las nubes. Dolor que raya lo imposible. Abrazos rotos. Caricias dolorosas. Miradas ardientes, y lágrimas culpables. ¡Que dan igual los momentos vividos! ¡Dan igual los problemas! Da igual el alcohol que has bebido para olvidar. Dan igual los cigarros abandonados en un cenicero de la cocina. Da igual toda la vida que hayas ganado y toda la vida que has perdido. Olvídate de todo. Por un puñetero momento céntrate en ti y no en ella, ni en su mirada, ni en sus labios, ni en su carácter. Vive. Respira. 1,2,3 ... No hay límites. El horizonte es inmenso. El dolor es soportable. Llora hasta ahogarte, ríe hasta morirte. ¡Joder! Eres tú, no eres ella. Has nacido para esto, para este dolor, para este momento. Es el destino. No es solo un día, ni dos, ni tres, es tu vida. Haz con ella lo que desees. Llora, grita, gime, ríe. Muere. Que al final lo único que importa es lo aprendido.

sábado, 31 de marzo de 2012

No hay principio sin final,


El corazón es uno de nuestros órganos vitales. Sin él ninguno de nosotros estaría vivo. Pues yo en este momento solo deseo que muera. Que sus latidos cesen. Cuando te dicen que vas a morir toda tu vida se convierte en una carrera continua, en listas de propósitos, cartas de despedida, lágrimas…
Cada paso que das se convierte a su vez en un paso menos, cada mañana en una mañana menos, cada noche en una noche menos, es una cadena de mases y menos, de vida y de muerte. Cuando aquella mañana de un 16 de Abril me senté frente al Doctor Oyola, cerré mis ojos y recé todas las oraciones que conocía, soñé y deseé salir de allí saltando, corriendo, gritando… Por desgracia todos mis deseos y mis esperanzas se desvanecieron. Cuando las palabras “cáncer” , “pulmón” y “meses” salieron de la boca de aquel hombre, mi corazón dio un vuelco dentro de mí. La rabia me dominó y el miedo se apoderó de todas y cada una de mis emociones, pero paradójicamente cuando salí de allí sonreía. Y es que el cáncer había conseguido lo que nadie había logrado nunca: Devolverme las ganas de vivir.
Salí de allí deseando correr, saltar, hacer puenting, aprender alemán, y un sinfín de cosas. El psicólogo del hospital me aconsejó redactar una lista con esas cosas que me gustaría hacer antes de ese fin que inevitablemente llegaría. Simplemente sonreí. La proximidad de la muerte te quita el miedo, la vergüenza, los temores hacia los: “¿y si…?”. El primer propósito que decidí escribir en mi lista fue: Visitar a Amanda y decirle que ha sido lo más bonito que ha pasado por mi vida. Total, ahora carecía de importancia con quién estuviera ella, o el tiempo que hacía que no nos veíamos, sentía la necesidad de que antes de irme, ella conociera la verdad. Así que a la mañana del día siguiente me dirigí hacia su casa. Cuando ella abrió la puerta no pude evitar derramar una lágrima, pero fingí una pequeña sonrisa, mientras ella sorprendida y a la vez emocionada me invitaba a entrar. Allí sentados en su sofá, con un café caliente en las manos le confesé todo, le dije que la amaba más que a mi propia vida, que sin ella había estado perdido, le pedí perdón por todos los errores que cometí, y la besé. Sí, la besé, y fue el mejor beso de toda mi vida.
Desde ese día las cosas cambiaron para mí. El mundo dejó de girar alrededor del sol, y comenzó a girar alrededor de Amanda. Si es que su nombre ya lo dice todo: Persona que puede ser amada. Cuando le conté que todo para mi se iba a acabar, os confieso que por primera vez me dolió. Me dolió pensar que no iba a poder envejecer a su lado, pensar que no podríamos tener hijos, casarnos, mandarlos al colegio, observar como crecen, ir a su boda, sentarnos en un balancín como los viejecitos de las películas de Hollywood… Era tanto lo que me iba a perder… Pero contra eso yo ya no podía luchar, lo único posible era aceptar que se acabaría todo. Adiós al aire, adiós al mar, a los árboles, a su voz, sus besos… Adiós a todo lo que un día me hizo feliz.
El segundo propósito que escribí fue: Viajar a Roma. Un fin de semana romántico con ella, el último.
Cuando aterrizamos le agarré la mano. No sé por qué, pero tenía la sensación de que el final cada vez estaba más cerca. Tuve miedo. La verdad es que los finales nunca me han gustado… Odio la sensación de que algo muere, o acaba para siempre, por eso nunca dejo que una canción termine del todo. Manías mías.
El caso es que al llegar fuimos corriendo a coger el autobús que nos conduciría a la famosa Fontana di Trevi, un lugar precioso, digno de ver. Pero la sensación fatídica que antes me había acompañado no se esfumara. Seguía ahí, más presente en cada paso. Decidí obviarla y hacer reír a Amanda, pasármelo bien y disfrutar de lo que pronto desaparecería. Vimos un montón de lugares preciosos, pero lo mejor sin duda era tenerla a mi lado. Al cabo del día nos fuimos a instalar definitivamente al hotel, antes de ir a acostarnos, cenamos en un lujoso restaurante y paseamos a la luz de la luna, como buenos enamorados. Al llegar al hotel comencé a sentirme mal, me quedaba sin aire a ratos, pero decidí no decirle nada a Amanda. Lo último que quería era que se preocupara y lo pasara mal. Pero, por otra parte vi que había llegado el momento de escribir una pequeña carta, para que cuando llegara el momento supiera y recordara todo lo que la amaba.
“Querida Amanda:
Sé que toda esta situación ha sido muy difícil para ti, pero ya ha acabado todo. No tengas miedo, porque esté dónde esté da por sentado que estaré cuidándote. Con esto solo quería que supieras lo mucho que te amo, lo tan feliz que me has hecho, y sobretodo tengo que darte las gracias por todo, por haber estado a mi lado, por haberme echo feliz, por haberme amado… Nunca olvides que esté dónde esté te estaré amando como cada día pasado, y tampoco olvides que mi vida eras y siempre serás tú.
Te amo. Álex.”

Después de haberla escrito la guardé bajo la almohada. Sabía que no habría un día siguiente, y finalmente no me equivoqué. Aproveché esa noche para besarla, repetirle una y mil veces que la amaba y que era lo mejor, y cuando ella calló dormida la observé casi toda la noche. Quería conservar su recuerdo. Pero al final, cuando el sol comenzaba a salir y a reflejarse por la ventana, algo me dijo que el final había llegado. Mis pulmones murieron, y con ellos mi corazón dejó de latir. Lo mejor del final es girarse y ver todo lo que se ha recorrido. Observar los tropiezos, las caídas y sobre todo los buenos momentos. Lo mejor del final es darse cuenta quién ha estado ahí, a tu lado, es mirar con otros ojos a los problemas, admirar a tus enemigos y sonreír, porque se ha vivido.

sábado, 10 de marzo de 2012

Eres y serás el único

te pedí que no me ataras, y empezaste con los nudos

Por encima de eso te recuerdo, que no hay dos sin tres y que a la tercera va la vencida, que no tropiezo dos veces con la misma piedra y que aprendo de mis errores, que quien no conoce la tormenta no va a apreciar la calma, que ya le pueden dar por el culo al refrán de a rey muerto rey puesto porque a ti no hay Dios que te sustituya, y más de lo mismo al de quien calla otorga, porque quien calla revienta, y yo no me guardo nada dentro.

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entre lo eterno y el olvido


"Puede que ya este tranquila porque he encontrado en tu mirada el miedo y tus ganas de huir. Si reina la paz en mi es porque sé que te he dicho día y noche todo lo que mis labios no habían pronunciado jamás. No quieres escucharme porque sabes que puedo desarmarte con un te quiero desafinado, puedo atarte a mi cama de pies y manos cada noche que necesite el roce de tus labios por todo mi cuerpo."

sábado, 3 de marzo de 2012

Me gustas porque no encajas en ningún lado


El pelo enredado, barba de tres días, cigarro en mano. Así fue como te conocí, empezaste siendo la tontería de cada día y ahora eres un vicio que he de sanar. Creo que nunca me he precipitado y me he asustado tanto a la vez, todo por la puta manía de creer que todo va a salir igual que siempre. La falta de ilusión no puede con mis ganas de volar, llegaremos alto. Puedo sentir la unión de nuestros pies bajo las sábanas a las siete de la mañana, oigo tus susurros a media noche jurándome que soy una mujer fatal. Tus besos, el desenfreno, tus inquietas manos revoloteando en mi entrepierna.

viernes, 24 de febrero de 2012

Ponte en pie, alza el puño y ven


Hay cosas que se complementan, hay cosas que son necesarias para nuestro día a día, hay cosas de las que dependemos de tal manera como depende la trucha del trucho, la comida del que tiene hambre, el agua del que tiene sed, la droga para el drogadicto, el dinero para los corruptos, las mentiras para el mentiroso, de la misma manera que para reír primero tenemos que llorar, que para ser felices antes tenemos que estar tristes...que hay cosas que son necesarias en la vida, hay gente que necesita más y otras menos, yo solo necesito una cosa:

martes, 21 de febrero de 2012

como el viento de poniente


Creía que estabas más vivo que muerto, que eras más alegre y equilibrado. Pensé que eras más un donjuán que un intento de principe azul desteñido. Te encantaba el verbo encantar y lo usabas con frecuencia para encantar a las chicas encantadoras como yo. A veces me sobraban ñoñerias y alguna que otra muestra de cariño; llegaba a ser asfixiante el hecho de que creases esa imagen de dependencia que tenías, aunque estoy segura de que en realidad no existía ningún lazo que nos uniera. Te advertí que no podrías soportarme los días que me levantase con ganas de guerra, te lo dije y tú te creíste capaz de todo, te nombraste superhéroe y luego te derrumbabas mientras discutías mi forma de ser. Te decepcionabas y yo me mostraba indiferente intentando salvarte a tiempo. Me gustabas porque me llamabas nena mas de tres veces al día y, a ratos, parecías completarme.

Actuar como un payaso loco, ...


Y la ausencia que llegué a ver en tu mirada, un marzo más frío de lo habitual, comiendo yogurt congelado a cucharadas, vestida de gris y descalza, hablando de cuánto no se quisieron tus padres cuando eras pequeña, pero daba igual, kaput, el pasado sólo son sombras y cenizas, creo que deberíamos pedir comida china para cenar.

news sunsets


Ah, por sí se me había olvidado comentaros, odio sobre todas las cosas los finales; a decir verdad nunca dejo que una canción acabe del todo por miedo a escuchar los últimos acordes o las últimas notas. Me entristece la sensación de que algo se acaba, o muere.

lunes, 20 de febrero de 2012

Surges y de repente la vida olvida la muerte


Rompen las olas contra unas rocas. La espuma rebosa por encima de una pequeña isla, es uno de los pocos lugares en los que se puede ver este gran espectáculo. Se funden el cielo y el mar en el horizonte, y no se conoce el límite, o el final de ambos. Es mi paraíso eterno. Vengo aquí cada vez que necesito alejarme del mundo, o cuando necesito distanciarme de los problemas. Llego, aparco y me siento en la hierba, cojo una hoja en blanco y un bolígrafo negro (no sé por qué ese color, pero siempre me ayuda cuando necesito expresarme). Miro hacia el horizonte y entonces la inspiración llega a mi mejor que cualquier musa. Las palabras fluyen y nacen solas, sin ayuda. No necesito pararme a pensar como continuar o sobre qué hablar. Sale solo. Es algo inevitable, no necesito nada más. Cuando estoy allí, rodeado de la naturaleza, del mar, del cielo, del olor a libertad, creedme que me siento completo. Dan igual los cabreos de la semana, las facturas sin pagar, los desamores, o cualquier otra historia. Allí estoy yo conmigo mismo, y soy, tal vez, mi mejor compañía. A veces me llevo un reproductor de música, pero, la verdad, prefiero el sonido del ir y venir de las olas, o los golpes contra las rocas. De vez en cuando me acerco durante la noche, con una manta de cuadros roja que me regalaron cuando era crío. Así evito el frío, y también el miedo. Estar allí completamente solo, oyendo simplemente el ruido del mar y de un pequeño búho que a veces aparece cuando hay luna llena produce que se te ericen todos los pelos de los brazos. Pero aunque sea de día el miedo sale a la luz, los sentimientos encuentran la salida y no hay manera de evitar en ocasiones carcajadas, y en otras unos cuantos sollozos que el mar se encarga de silenciar. Allí pienso en mi, en el pasado que muchas veces nos arrebata el presente, pienso también en el futuro. Me gusta imaginarme con veinte años más yendo al mismo lugar los domingos por la mañana a escribir. Solo a eso. También imagino como será encontrar a esa persona especial que dicen que todos tenemos. Imagino como será cuando le enseñe el lugar que me ha visto crecer, llorar, reír, e incluso aprender. Pienso en lo que le diría, o en como le presentaría este paraíso. Quizás dijese algo como: “Y aquí está la octava maravilla del mundo”. Luego sonreiría y la besaría diciéndole que ella es mucho mejor que cualquiera de esas maravillas. Este mar saca de mí el romanticismo que tengo escondido, y me evita demasiados problemas. Aquí he aprendido a controlar mi ira, y mis sentimientos. Pero sobre todo he aprendido a negociar conmigo mismo. A elegir la mejor opción, a labrarme un futuro a base de sueños. Que aunque parezca imposible, no lo es. Todavía me recuerdo a mi con unos 9 años, cuando un profesor me sonrío y me dijo: “Tú vales para escritor, chico”. Creo que ese hombre ha sido uno de los grandes motivos por los que hoy me dedico a ello. Es una parte de mi vida. Leer y escribir. A cualquiera le puede parece la mayor tontería de este mundo, pero cuando la gente te para por la calle, te sonríe y te dice: “He leído tu libro, eres grande”. Creedme que nada más importa. Solo porque una persona en todo el mundo se haya sentido identificada o se haya emocionado al leer algo que yo haya escrito, volvería una y otra vez a pasar por todas esas calles sin salida, esos bloqueos , o todos los obstáculos que me pusieron. Aunque sé que esta frase la habéis oído demasiadas veces en vuestra vida: Jamás dejéis que alguien os diga lo que podéis o lo que no podéis hacer. Sois los dueños de vuestra propia vida, y de todos vuestros sueños. Nadie, y repito, nadie puede decidir por vosotros, ni vivir por vosotros. No merecería la pena. Todos necesitamos tomar decisiones para sentirnos completos. Acertar, equivocarnos, dudar, y al final elegir. En eso se basa la vida. Desde que nacemos nos obligan a elegir, elegir amigos, elegir ropa, elegir juguetes, luego pasamos a la adolescencia, elegimos novio, empezamos elegir a lo que queremos dedicarnos, elegimos nuestro estilo, y luego llega la etapa más complicada. Cuando somos adultos. Nos piden que elijamos entre un sinfín de cosas, demasiadas como para numerarlas. Pero a día de hoy, quiero repetiros que seréis lo que vosotros queráis, que nada más importa. Encontraréis a esa persona, encontraréis vuestro lugar (como yo he encontrado este), encontraréis el trabajo que busquéis, encontraréis problemas y soluciones, encontraréis personas que os marquen y personas que os hagan daño, encontraréis canciones que os hagan llorar y días que os llenen. Viviréis como queráis vivir. Al fin y al cabo, cada persona es única: tiene un amor platónico, un sueño sin realizar, y una persona inolvidable en su vida. Solo quería deciros, después de tanta parafernalia que sois grandes, únicos, y que tenéis que luchar. Nunca se sabe dónde se puede encontrar esa razón de ser que cada uno busca. Luchad. Sois guerreros de vuestro propio destino.

viernes, 17 de febrero de 2012

Que cositas más lindas

carnaval, carnaval, carnaval te quiero

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Hay cosas que simplemente no tienen precio... conoceros ha sido una de esas cosas.

martes, 14 de febrero de 2012

No sé si esperarte, seguirte hasta Marte o meterme en un bar


Y aunque te parezca o te resulte imposible, cuando más me odias es cuando más yo te quiero. Cuando me miras con esa carita de: "voy a comerte entera", te juro por mi vida entera que me derrito por ti. Y luego cuando me miras de lejos, me sonríes y me guiñas un ojo de esa manera tan sexy que solo tú tienes... créeme que mataría por poder ver semejante espectáculo todas las noches que me quedan en este mundo. Oh, y cuando te vas sin despedirte porque odias decir adiós. O por ejemplo cuando me miras de arriba abajo y asientes sonriendo de medio lado, buf en ese momento me conquistas totalmente. Aunque también está cuando sale a la luz tu vena romántica y me juras amor eterno enfrente de una mesa repleta de velas y con un ramo de rosas enorme a la izquierda... o cuando me llamas para saber si llegué bien a casa, o sencillamente cuando me dedicas a mi y solo a mi tus buenos días, y tus mejores noches. Entonces sé que no hay ningún otro como tú, ni ahora ni nunca.